viernes, 31 de mayo de 2013


La Clamidia

La clamidia es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) común, causada por una bacteria. La clamidia puede infectar tanto a hombres como a mujeres y puede causar daños graves y permanentes a los órganos genitales de la mujer.

La clamidia es la infección de transmisión sexual bacteriana reportada con mayor frecuencia en los Estados Unidos. En el 2011, los CDC recibieron notificación de 1,412,791 casos de infección por clamidia de los 50 estados y el Distrito de Columbia, pero se calcula que cada año ocurren 2.86 millones de infecciones de este tipo. Una gran cantidad de casos no se reporta porque la mayoría de las personas con clamidia no tiene síntomas y no se hace pruebas de detección. La clamidia se da con más frecuencia en la gente joven. Se calcula que 1 de cada 15 mujeres sexualmente activas de 14 a 19 años tiene clamidia.
Sintomas:
La clamidia se conoce como una enfermedad "silenciosa" porque la mayoría de las personas infectadas no tiene síntomas. Si estos se manifiestan, es posible que lo hagan varias semanas después del contagio. Incluso cuando no causa síntomas, la clamidia puede dañar los órganos genitales de la mujer.
En las mujeres, la bacteria infecta inicialmente el cuello uterino (la estructura que conecta la vagina o vía del parto con el útero o matriz) o la uretra (el conducto urinario). Algunas mujeres infectadas tienen flujo vaginal anormal o una sensación de ardor al orinar. Las infecciones que no se tratan pueden propagarse al útero y a las trompas de Falopio (los conductos que transportan los óvulos desde los ovarios hasta el útero), y causar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). La EIP puede ser silenciosa o causar síntomas como dolor abdominal y pélvico. Aun cuando la EIP no presente síntomas inicialmente, puede causar infertilidad (imposibilidad de quedar embarazada) y otras complicaciones más adelante.
Algunos hombres infectados presentan secreción del pene o una sensación de ardor al orinar. También puede ocurrir dolor e inflamación de uno o ambos testículos (conocida como "epididimitis"), aunque esto es menos común.
La clamidia también puede infectar el recto en hombres y mujeres, ya sea a través de la penetración anal o posiblemente por la propagación de la bacteria desde el cuello uterino y la vagina. Aunque a menudo estas infecciones no presentan síntomas, pueden causar dolor en el recto, secreción o sangrado (conocida como "rectitis").

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